nuestro heritage

THIS IS OUR HISTORY

Era primavera de 1962. J.B.C., un exitoso empresario de unos 40 y pocos años dedicado al mundo de la perfumería, paseaba por la “Rue du Fabourg Saint-Honoré” de París. Todo el mundo lo miraba, pues a parte de ser un hombre alto y apuesto, sus botas de piel de serpiente rosa, su elegancia y el carisma que desbordaba, llamaban la atención.
La ciudad pasaba por un momento mágico. Una época dorada donde el glamour, el lujo y las fiestas clandestinas estaban al orden del día. J.B.C. se dirigía al Hotel Le Meurice para visitar a un viejo compatriota: Salvador Dalí. El pintor había montado un extravagante evento con amigos, poetas, artistas, empresarios de toda Europa y La Bohème parisina para charlar un rato y vender algunas de sus obras.

Una larga mesa con una gigante montaña de plátanos presidía la habitación. Dalí que vestía sus mejores galas, les decía a los invitados que iban llegando, “adelante estimados, coged la fruta que más os guste!”.

En ese salón J.B.C. conoció a P.B., un joven brillante que acababa de crear una marca de alta costura con su colega, Y.S.L.

Al ver sus botas P.B. bromeando se le acercó y se presentó. Entablaron una interesante conversación donde compartieron sus visiones acerca de sus distintos negocios; la cosmética y la moda.



P.B. le contó a su nuevo conocido que el éxito en el sector del lujo no residía solo en sus diseños o la calidad de estos, sino en la exclusividad y en cómo proyectarla a través de la libertad en todo su espectro.

Aquella conversación dejó huella en J.B.C. Años más tarde esos dos socios se convirtieron en un referente mundial en el mundo de la moda.

J.B.C. era mi abuelo y la creatividad, actitud, pasión y ganas de cambiar el mundo de aquellos personajes nos inspiró a mi marido y a mi al fundar Lafloïd.

Con Lafloïd, la magia que había en aquella habitación de hotel continua.

manifesto



Lafloïd no es solo una marca de bolsos y marroquinería excepcional. La historia y las personas detrás de ella la convierten en una manera de entender la vida, hacer las cosas y transmitir unos valores.

En Lafloïd pensamos que el verdadero lujo reside en la libertad de poder transmitir y expresarse a través de nuestros bolsos. Es así como nuestros valores cobran sentido, dejando tu propia huella en cada pieza y convirtiéndola en algo único.

Nos gustan las personas abiertas de mente pero que saben lo que quieren, que pueden ser más o menos convencionales, que les gusta arriesgar y no están atadas a lo que las grandes marcas ofrecen. Personas con gusto, inconformistas y libres.

Personas Lafloïd.

Artesanía

DESCUBRE MÁS